Yucatán acumula 12 sismos en menos de ocho meses
La actividad sísmica continúa concentrándose en la zona sur del estado, principalmente cerca de Ticul; autoridades mantienen monitoreo permanente

La actividad sísmica en Yucatán continúa incrementándose y ya suma al menos 12 movimientos telúricos registrados desde octubre de 2025 hasta mayo de 2026, de acuerdo con reportes del Servicio Sismológico Nacional (SSN) y autoridades estatales de Protección Civil.
El caso más reciente ocurrió durante la noche del 14 de mayo, cuando el SSN reportó un sismo de magnitud 4.0 con epicentro en Chapab a 17 kilómetros al noreste de Ticul y una profundidad de cinco kilómetros.
Con este nuevo movimiento, la entidad mantiene una secuencia sísmica inusual para la región peninsular, donde históricamente los temblores han sido poco frecuentes y de baja intensidad. La mayoría de los eventos se han concentrado en municipios del sur del estado como Ticul, Tecoh, Chapab, Sacalum, Mama, Dzán y Tekit.
La racha comenzó en octubre de 2025 con un sismo de magnitud 3.8 cerca de Ticul. Posteriormente, durante diciembre de ese mismo año se registraron varios movimientos más, incluyendo uno de 4.1 grados, considerado hasta ahora uno de los más fuertes de la secuencia.
En 2026, los movimientos continuaron durante febrero, marzo y abril. Tan sólo entre el 17 y 18 de abril se reportaron dos sismos en menos de 24 horas, de magnitudes 3.9 y 3.8 respectivamente, ambos en las inmediaciones de Ticul.
Autoridades de Protección Civil estatal informaron que, pese a la recurrencia de estos eventos, no se han reportado daños estructurales, afectaciones a servicios ni personas lesionadas, debido a que se trata de sismos de baja intensidad.
Especialistas señalan que estos movimientos están relacionados con fallas geológicas locales en la Península de Yucatán, particularmente en la llamada falla de Ticul, una zona donde históricamente se han presentado este tipo de fenómenos de forma esporádica.
Aunque Yucatán no es considerado un estado altamente sísmico, el Servicio Sismológico Nacional mantiene monitoreo permanente y exhorta a la población a mantenerse informada por medios oficiales y reforzar medidas preventivas.
De acuerdo con el ingeniero ambiental Luis Alberto Noh Miranda, señaló que uno de los factores que ha hecho que estos sismos sean perceptibles para la población es la poca profundidad a la que están ocurriendo, cercana a los cinco kilómetros. Esto provoca que la energía liberada llegue con mayor intensidad a la superficie, a diferencia de otros eventos históricos que, aunque similares en magnitud, se originaron a mayor profundidad.
El ingeniero explicó que, aunque Yucatán se encuentra lejos de los límites entre placas tectónicas donde ocurren los grandes sismos como los de 1985 o 2017, al interior de las placas también se acumulan tensiones. Estas fuerzas se liberan de manera periódica mediante sismos de baja a moderada magnitud.
“Son procesos de acomodamiento de la corteza terrestre. No es algo nuevo, pero sí poco frecuente desde la perspectiva de la memoria colectiva”, señaló.
Ante la preocupación ciudadana por la recurrencia de los movimientos en un periodo corto, el especialista fue claro: no es posible predecir si ocurrirá un sismo mayor o si esta secuencia ya concluyó. La ciencia actual no permite anticipar con certeza este tipo de eventos.
Por ello, el llamado principal es a conservar la calma, informarse a través de fuentes oficiales y conocer las medidas básicas de protección civil.




