Calaveritas de azúcar: tradición mexicana que gana espacio en los mercados de Mérida

Las calaveritas de azúcar son uno de los elementos más representativos del Día de Muertos en México. Estas figuras dulces, hechas a base de alfeñique (una mezcla de azúcar, clara de huevo y limón), simbolizan la presencia de los difuntos en los altares y celebran la vida con un toque de humor. Su origen se remonta a la época colonial, cuando se comenzaron a moldear calaveras con azúcar como parte de las festividades católicas mezcladas con creencias indígenas.
El proceso artesanal de su elaboración sigue vigente: se preparan moldes, se vierte la mezcla, se dejan secar y luego se decoran con papel de colores, confites, lentejuelas y el nombre del difunto o de un ser querido. Aunque tradicionalmente eran más comunes en el centro del país, hoy su presencia se ha extendido a otras regiones, incluyendo el sureste mexicano.
En Mérida, estas calaveritas han cobrado fuerza en los últimos años. Mercados como el de Lucas de Gálvez, San Benito y Santiago ofrecen una gran variedad de estas figuras, lo que refleja un renovado interés de los yucatecos por incorporar elementos tradicionales a sus altares. Tanto locales como visitantes las buscan como parte esencial de la temporada.
Este auge forma parte de una tendencia nacional por rescatar las tradiciones del Día de Muertos, una celebración que, además de honrar a los que ya no están, une a las familias mexicanas en torno a su identidad cultural.





