Oriente y sur de Yucatán resentirán los mayores descensos de temperatura
Las zonas más frías del estado durante la temporada de frentes fríos serán Valladolid, Peto, Tekax y municipios aledaños, debido a su mayor distancia del mar.

Los municipios del oriente y del sur de Yucatán registrarán los descensos más marcados de temperatura durante la temporada de frentes fríos, debido a que su ubicación geográfica favorece un ambiente más frío en comparación con la costa y el centro del estado. Así lo informó el coordinador de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Enrique Araiza Rodríguez, al detallar que estas regiones presentan condiciones ideales para que el termómetro baje con mayor intensidad.
De acuerdo con el Atlas Nacional de Riesgos, estas zonas se encuentran más alejadas del mar, lo que reduce la influencia del aire cálido y húmedo proveniente del litoral. Esa “mayor continentalidad”, explicó el especialista, provoca que el aire frío se instale con más fuerza y genere amaneceres notablemente más fríos durante los meses de diciembre y enero.
Entre los municipios que tradicionalmente han reportado los valores más bajos destacan Valladolid, Peto, Tekax, Tzucacab, Chikindzonot, Yaxkabá, Oxkutzcab y Santa Elena. En estas localidades, las madrugadas suelen presentar temperaturas mínimas y periodos prolongados de sensación térmica baja, especialmente en los picos de la temporada invernal.
En el caso de Mérida, Araiza Rodríguez señaló que las colonias periféricas tienden a ser más frías que el centro de la ciudad. Esto se debe a una mayor presencia de vegetación, menor actividad humana y menos infraestructura urbana, factores que contrastan con las zonas centrales donde el tráfico vehicular, las construcciones y la escasez de áreas verdes generan un microclima más cálido.
La Conagua recomendó a la población mantenerse atenta a los pronósticos meteorológicos y tomar precauciones durante las noches y madrugadas, cuando se presentan los cambios más bruscos. También exhortó a proteger a niñas, niños y personas mayores para reducir riesgos asociados a los descensos de temperatura.




