Gobernador Joaquín Díaz Mena conmemora 110 años del Primer Congreso Feminista
Destaca el legado de las pioneras y anuncia que los Centros Libres llevarán nombres de mujeres feministas

El gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, encabezó la conmemoración del 110 aniversario del Primer Congreso Feminista de Yucatán y de México, al que calificó como un parteaguas histórico que continúa resonando hasta la actualidad y que sentó las bases de la lucha por la igualdad sustantiva de las mujeres en el país.
Durante su mensaje, el mandatario recordó que en 1916 más de 600 mujeres, en su mayoría maestras, se reunieron con la convicción de que la educación, la participación y la organización eran el camino para transformar su realidad y la de las generaciones futuras. Subrayó que en aquel congreso se debatieron temas que para su época resultaban profundamente incómodos, como la educación igualitaria, la participación política, la autonomía de las mujeres y el derecho a decidir sobre su propia vida.
“Yucatán fue pionero porque hubo mujeres decididas, pero también porque existió la convicción de que el cambio social debía dialogar con el Estado”, expresó Díaz Mena, al rendir homenaje a figuras históricas como Consuelo Zavala Castillo, Elvia Carrillo Puerto, Raquel Dzib Cicero, Rosa Torres González, Beatriz Peniche y Candelaria Ruz Patrón, entre muchas otras.
En ese contexto, destacó que el Centro Libre para Mujeres Mérida 1 llevará el nombre de Candelaria Ruz Patrón, como un acto de memoria y justicia histórica. Señaló que se trata de reconocer a una mujer que defendió la educación, cuestionó el autoritarismo patriarcal y entendió que la igualdad se construye con la colaboración entre mujeres y hombres.
El gobernador afirmó que hablar del Primer Congreso Feminista también es hablar del Yucatán que se busca construir hoy: un estado donde las mujeres sean reconocidas como sujetas de derechos, con acceso a una vida libre de violencias y con un gobierno del lado de quienes históricamente han sido invisibilizadas.
Enmarcó estas acciones dentro del Renacimiento Maya, donde la igualdad sustantiva es un rumbo claro de gobierno. “No puede haber bienestar si las mujeres siguen enfrentando desigualdad, exclusión o violencia en su vida cotidiana”, puntualizó.
Díaz Mena explicó que actualmente Yucatán cuenta con 31 Centros Libres en 29 municipios, espacios diseñados para acompañar a las mujeres desde el territorio, brindando atención integral, apoyo jurídico, orientación emocional, promoción de la salud y fortalecimiento de redes comunitarias, tanto en Mérida como en comunidades del interior del estado.
Resaltó que este modelo ha sido posible gracias a la coordinación con el Gobierno de México y a la inversión federal, por lo que agradeció el respaldo de la primera mujer presidenta del país, Claudia Sheinbaum Pardo, por colocar a las mujeres en el centro de las políticas públicas.
Al reconocer que aún existen pendientes, como la violencia, la precariedad laboral y las dificultades de acceso a servicios de salud, el gobernador señaló que aceptar estos retos no es una debilidad, sino el punto de partida para actuar con mayor responsabilidad. Anunció que en el primer informe del Gobierno del Renacimiento Maya se rendirán cuentas con hechos, destacando acciones en los 106 municipios del estado, con programas de apoyo a emprendedoras, artesanas y madres autónomas, como Mujeres Renacimiento.
Por su parte, la secretaria de las Mujeres de Yucatán, Sisely Burgos Cano, informó que a partir de ahora todos los Centros Libres llevarán el nombre de mujeres ilustres, feministas y luchadoras sociales, como una forma de visibilizar su legado y fortalecer la memoria colectiva.
“Que se escuche fuerte, lejos y claro: este gobierno del Renacimiento Maya trabaja y seguirá trabajando sin descanso para promover políticas públicas de igualdad sustantiva. El desafío no es fácil, pero con sororidad y aliados vamos a lograrlo”, afirmó.
La conmemoración concluyó con un llamado a no retroceder en los derechos conquistados y a seguir construyendo un Yucatán más justo, libre y humano, donde, como se sembró en 1916, nacer mujer nunca sea una desventaja, sino una fortaleza.





