
Yucatán avanza en la consolidación de su liderazgo agropecuario con el impulso de proyectos como Pitahaya Valley, la plantación de pitahaya más grande de México, ubicada en la comisaría de Yotholín, municipio de Ticul.
Durante un recorrido por la unidad productiva, el Gobernador del estado, Joaquín Díaz Mena, destacó que este desarrollo representa un modelo exitoso que combina inversión, tecnología y generación de empleo, posicionando al estado como referente nacional en la producción de este fruto.

Actualmente, el proyecto cuenta con 40 hectáreas en producción y una inversión superior a 100 millones de pesos, lo que ha permitido alcanzar estándares de calidad internacional y abrir mercado en países como Canadá, España, Italia y Países Bajos.
En este contexto, se anunció que se buscará replicar este modelo mediante un esquema de apoyo en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder), la Fundación Produce y la propia empresa, con el objetivo de que más productores accedan a capacitación, transferencia tecnológica y procesos de modernización.
También te pudiera interesar:
El mandatario estatal subrayó que la pitahaya, también conocida como fruta del dragón, tiene un alto potencial en mercados globales, lo que representa una oportunidad estratégica para fortalecer el campo yucateco y generar mayores ingresos para las comunidades rurales.
El proyecto, iniciado en 2021, se ha consolidado en pocos años como un motor de desarrollo regional, al generar empleos y dinamizar la economía local. Actualmente, la empresa cuenta con 200 hectáreas de terreno, 60 colaboradores y una proyección de crecimiento que contempla alcanzar 500 hectáreas productivas y más de mil empleos directos.

Además, la producción se distingue por prácticas sostenibles, al no utilizar agroquímicos y garantizar condiciones laborales responsables, lo que fortalece su competitividad en mercados internacionales y su presencia en cadenas comerciales.
Con iniciativas como Pitahaya Valley, Yucatán refuerza su posicionamiento como un estado con capacidad para desarrollar proyectos agroindustriales de alto impacto, orientados a la exportación y al desarrollo económico sostenible.




