Emiratos Árabes Unidos acusa a Irán de atacar un petrolero en el estrecho de Ormuz
El episodio se produjo en una zona que atraviesa una creciente presión militar y diplomática.

El estrecho de Ormuz vuelve a quedar en el centro de la tensión internacional luego de que Emiratos Árabes Unidos acusara a Irán de atacar con un misil un petrolero perteneciente a ADNOC, la compañía petrolera estatal de Abu Dabi. El proyectil habría alcanzado la embarcación mientras navegaba por esta estratégica vía marítima, aunque el incidente no dejó personas heridas. Las autoridades emiratíes calificaron el hecho como un “ataque hostil iraní” y condenaron lo ocurrido.
El episodio se produjo en una zona que atraviesa una creciente presión militar y diplomática. Poco después del señalamiento de Emiratos, la agencia marítima británica UKMTO reportó que otro buque fue alcanzado por un proyectil frente a las costas de Omán, provocando un incendio. No se registraron víctimas, pero permanece la duda sobre si ambos reportes corresponden a la misma embarcación o a incidentes separados.
ADNOC sostiene que la situación ha adquirido una dimensión preocupante desde el inicio de la guerra, al asegurar que 15 de sus barcos han sufrido ataques mientras transitaban por Ormuz. De acuerdo con la información difundida, tres de esos episodios ocurrieron durante esta misma semana. Mientras tanto, Irán mantiene prácticamente restringido el paso por el estrecho y busca establecer un cobro para permitir la navegación, propuesta rechazada de manera tajante por Estados Unidos.
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En paralelo, Teherán y Omán mantienen conversaciones para intentar definir un mecanismo que permita recuperar la navegación en la zona. El canciller iraní, Abás Araqchi, señaló que las negociaciones se encuentran en su etapa final, aunque aclaró que ello no implica una reapertura inmediata del estrecho. Omán, por su parte, condenó los ataques contra embarcaciones y llamó a evitar nuevas acciones que puedan complicar el diálogo.
La relevancia de Ormuz trasciende las fronteras de la región. Antes de que los ataques de Estados Unidos e Israel en febrero desencadenaran la actual guerra regional, por esta ruta circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado movilizado en el mundo. Por ello, cualquier nuevo incidente marítimo eleva la preocupación sobre la seguridad del tránsito energético y añade presión a una crisis que todavía no encuentra una salida.




