
En la comisaría Cholul al nororiente de Mérida, constructores independientes han convertido lo que solía ser una comunidad tradicional con arraigadas costumbres yucatecas en un vertedero de cascajo y otros desperdicios derivados de actividades que solo benefician a empresarios.
El desorden urbano en este territorio ha alcanzado proporciones graves que llevan a los pobladores a respaldar la iniciativa de erigirse en un municipio, lo cual les proporcionaría un mayor control sobre las inversiones y evitaría invasiones foráneas de degradación al entorno.
El urbanismo mal trazado ha provocado un caos generalizado en las calles de Cholul. Las vías presentan contrasentidos, algunas están medio pavimentadas, mientras que otras son meras brechas de tierra y lodo. En la misma cuadra, es posible encontrar una residencia de alto valor junto a una vivienda modesta de interés popular con bardas de piedras encimadas.
Cholul colinda con el Periférico y la carretera a Conkal, vialidades que ya están saturadas por el creciente flujo vehicular. Esto ha llevado a que los habitantes abran brechas para encontrar vías de salida, las cuales se han convertido en vertederos de montañas de cascajo, piedras, bloques de concreto, alambre y restos de polvo de construcción para un impacto ambiental negativo.
En las veredas no hay control sobre los camiones de volteo contratados por constructores independientes, quienes, para ahorrar costos, arrojan costales con materiales de construcción caducados. Esto ha resultado en la habilitación de calles de terracería, invasión de predios, encharcamientos que simulan lagunas, vialidades colapsadas, deterioro ambiental y la pérdida de la identidad comunitaria.
José Canché López, nativo de Cholul, expresó su descontento al ver cómo su pintoresco pueblo se ha transformado en un sector ruidoso con la presencia de personas provenientes de otros estados, bullicio y comercios que no tienen relación con la historia local. “Ya no es mi casa”, lamentó.
En septiembre pasado, los comisarios de Chablekal, Cholul, San José Tzal, Santa Gertrudis Copó y Caucel presentaron una solicitud a los diputados del legislativo estatal, buscando que estas comisarías se conviertan en municipios independientes, como medida para recuperar el orden y la identidad perdidos.





