Cafés vienen y cafés van en el centro de Mérida

En la capital yucateca el giro de los cafés temáticos se ha puesto de moda y por las calles se observan nuevos establecimientos que ofrecen una experiencia al consumidor en los gastronómico o en el decorado o ambas; la Canaco, reportó que luego de la pandemia se registraron 147 cafés, casi el doble que años anteriores, sin embargo muchos desaparecen tan súbitamente como aparecieron.
La mayoría de personas piensa que los cafés son un negocio fácil y que requiere de poca inversión, pero la realidad mantenerlos requiere de conocimiento y mucho trabajo, señaló el Chef Yohan Chauvineau, propietario del “Bistro Cultural”, uno de los establecimientos más populares y longevos de este segmento restaurantero con 12 años en activo.
Dijo que a partir de la emergencia sanitaria mucha gente incursionó en este giro porque se pueden instalar en cualquier casi espacio de la casa, ya sea de dos o de 20 mesas, se compran una máquina de café y pasteles en centros comerciales, pero la realidad es otra, “Es un rubro que demanda mucho tiempo, conocimiento y no hay la suficiente demanda, al menos en la zona del Centro Histórico”.
El empresario, recordó que la Canaco estableció el año pasado un periodo de vida de cinco años de estos negocios, pero la considera una cifra muy generosa, ya que en su experiencia ha visto que dejan de funcionar en un periodo no mayor a tres años.
Los motivos de este fenómeno en el primer cuadro de la ciudad se debe a que el giro se ha saturado y cada vez hay menos clientes porque el número de residentes en la zona cada año disminuye, “Mucha gente los instala pensando en dirigirlos a los consumidores extranjeros, y sí son buenos clientes, pero personas que solo residen en la ciudad por 6 meses y el negocio no genera lo suficiente para mantenerse todo el año”, detalló.
Como miembro de un grupo de restauranteros del Barrio de Santiago, ha detectado que también los cafés temáticos aquejan otro problema que cada día es mayor, la falta de mano de obra, no hay empleados, “Antes las personas que trabajaban en los establecimientos eran vecinos de la colonia y ahora viven en la periferia y no quieren venir al centro a trabajar.
Chauvineau explicó que fuera del centro de la ciudad el comportamiento de este giro es distinto, se han instalado una variedad de cafés enfocados a un nicho del mercado , principalmente dirigido a residentes foráneos que tienen la costumbre de asistir a estos sitios a degustar una buena taza de café o simplemente a charlar.
Asimismo, indicó que la proliferación de las tiendas de conveniencia en el centro, donde se expende café americano a un precio muy económico, ha impactado también la sostenibilidad de estos pequeños emprendimientos.
Joel González




