Acceden 109 familias a casa propia y seguridad jurídica
Gobernador encabeza la primera entrega del programa Vivienda para el Bienestar en el fraccionamiento San Marcos Sustentable.

El acceso a una casa propia dejó de ser una promesa lejana para 109 familias yucatecas que este miércoles recibieron sus hogares, escrituras y apoyos de mejoramiento habitacional en el fraccionamiento San Marcos Sustentable, al sur de Mérida, durante la primera entrega del programa Vivienda para el Bienestar, que encabezó el gobernador Joaquín Díaz Mena en enlace con la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En total se entregaron 64 departamentos, se liberaron 20 escrituras y se otorgaron 25 acciones de mejoramiento, en un esquema dirigido principalmente a personas que ganan entre uno y dos salarios mínimos, sector que durante años quedó atrapado en una paradoja: contar con crédito aprobado, pero no encontrar en el mercado una vivienda que realmente pudieran pagar dentro de la ciudad.
El complejo forma parte de un proyecto habitacional más amplio que contempla más de 2 mil 600 viviendas en esta zona de Mérida, donde ya hay cientos de unidades construidas.
La intención es frenar una tendencia que se arrastró por años, en la que el encarecimiento del suelo y la vivienda empujó a miles de familias a vivir cada vez más lejos, con mayores gastos de transporte y menos acceso a servicios.
“Con la entrega de las primeras 64 viviendas y la liberación de escrituras del programa Vivienda para el Bienestar, numerosas familias dieron un paso que por años parecía inalcanzable: acceder a un hogar propio con certeza jurídica, tranquilidad y patrimonio para sus hijas e hijos”, planteó el Gobernador.
Durante el acto se remarcó que el avance en vivienda es resultado de la coordinación entre el gobierno estatal y la federación, dentro del Programa Nacional de Vivienda, que colocó a Yucatán como una de las entidades prioritarias.
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La meta sexenal creció de forma significativa hasta proyectar 70 mil nuevas viviendas en el estado, acompañadas de miles de escrituras y acciones de mejoramiento.
El plan implica una inversión estimada de 42 mil millones de pesos en territorio yucateco y no se limita a construir casas nuevas, sino que también busca regularizar propiedades y mejorar viviendas ya existentes, con la finalidad de reducir el rezago habitacional acumulado y dar estabilidad jurídica a familias que por años habitaron en condiciones de incertidumbre.
Desde el Infonavit se expuso que el problema de la vivienda no es reciente, ya que por décadas se promovieron desarrollos alejados, con infraestructura limitada y financiamientos difíciles de sostener.
El nuevo esquema combina edificación en zonas con servicios, ordenamiento territorial y reestructuración de créditos para evitar que las familias pierdan su patrimonio.
Además de Mérida, los desarrollos avanzan en municipios como Kanasín, Umán, Ucú, Ticul, Progreso y Valladolid, con obras en marcha y otras por iniciar en los próximos meses, mientras se revisan nuevos proyectos que ampliarán la cobertura del programa.
La estrategia, se indicó, no se quedará en la capital, sino que se extenderá al interior del estado, especialmente en regiones del oriente y sur, con el objetivo de que la vivienda digna deje de ser un privilegio ligado al nivel de ingresos y se consolide como una base de bienestar para miles de hogares yucatecos.





