
Los hoteleros redoblan esfuerzos para atraer nuevamente a los turistas, señaló el presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles de Yucatán, Juan José Martín Pacheco.
La primera quincena de la temporada alta vacacional de verano fue especialmente difícil para los hoteleros en Mérida, debido al impacto indirecto del huracán Beryl. La ocupación hotelera sufrió una caída significativa.
Juan José Martín Pacheco, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles de Yucatán A.C. (AMHY), informó que, a pesar de la recuperación en la segunda quincena de julio, la ocupación aumentó hasta un 60%, pero la primera fue descrita como “desastrosa”.
Manifestó que la cancelación masiva de reservaciones debido al huracán Beryl, aunque no impactó directamente a la ciudad, causó que muchos viajeros cambien sus planes y eligieran otros destinos, lo que afectó notablemente la economía de la región.
Esa situación plantea un reto significativo para los próximos meses, lo cual obliga a los hoteleros a redoblar esfuerzos para atraer nuevamente a los turistas y recuperar la confianza perdida. El clima favorece mucho para el ocio en las zonas de playa, se espera lleguen más visitantes en estas semanas.




