Basura Semana Santa Yucatán: playas generan hasta 300 toneladas diarias
En Semana Santa, Yucatán aumenta la generación de residuos; playas como Progreso alcanzan hasta 300 toneladas diarias, advierte la SDS.

En cada temporada de Semana Santa, Yucatán registra un aumento significativo en la generación de residuos: mientras en el estado se producen en promedio 2 mil 475 toneladas de basura al día, en destinos de playa como Progreso la cifra puede elevarse hasta 300 toneladas diarias durante días de alta afluencia. Este incremento, ligado al turismo y al uso de desechables, ha llevado a la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán a insistir en la necesidad de adoptar medidas preventivas y hábitos responsables para reducir el impacto ambiental en una de las temporadas más concurridas del año.
Mantener limpios los espacios naturales no solo es una cuestión estética, sino una necesidad ambiental y de salud pública. En Yucatán, donde gran parte del territorio está conformado por suelo kárstico, los residuos mal manejados pueden dispersarse fácilmente y afectar ecosistemas como manglares, playas y cenotes, que además son parte fundamental de la actividad turística y económica del estado.
Ante este panorama, la Secretaría de Desarrollo Sustentable ha reiterado en distintos llamados públicos que la prevención es la herramienta más efectiva. La dependencia ha promovido acciones enfocadas en reducir la generación de residuos desde el origen, especialmente durante temporadas vacacionales, cuando incrementa el consumo de productos desechables.
Entre las principales recomendaciones destacan evitar dejar basura en playas y espacios públicos, llevar bolsas para recolectar los propios desechos, reducir el uso de plásticos de un solo uso como botellas, popotes y unicel, así como optar por productos reutilizables o biodegradables. También se insiste en la importancia de respetar los contenedores y puntos de recolección establecidos en zonas turísticas.
Además, la SDS ha impulsado estrategias como la cultura de “cero residuos”, que busca fomentar cambios de hábito a largo plazo, involucrando tanto a visitantes como a habitantes locales en el cuidado del entorno.
Aunque cada año se implementan operativos de limpieza y recolección, autoridades coinciden en que el reto principal sigue siendo la conciencia ciudadana. Reducir la basura durante Semana Santa no depende únicamente de los servicios públicos, sino de las decisiones individuales de quienes visitan y disfrutan estos espacios.




