Buscan afiliar 25 mil tortillerías en Yucatán para reducir el precio de la tortilla
Estrategia nacional impulsada por Sader pretende uniformar costos y ofrecer apoyos a los productores para mejorar infraestructura y maquinaria

En Yucatán se busca la afiliación de alrededor de 25 mil tortillerías como parte del acuerdo nacional Maíz-Tortilla encabezada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), con el objetivo de uniformar los precios del maíz blanco y, en consecuencia, reducir gradualmente hasta en un 5 por ciento el costo de la tortilla en cada región del país.
El delegado de la Sader en el estado, Jorge Carlos Berlín Montero, explicó que esta iniciativa, promovida desde la Presidencia de la República, pretende que los pequeños y medianos negocios de la masa y la tortilla accedan a beneficios directos, entre ellos créditos blandos para mejorar infraestructura o adquirir maquinaria moderna.
Además, las tortillerías afiliadas tendrán la posibilidad de comprar maíz blanco a un precio preferencial de seis pesos por kilogramo, a través de las Tiendas de Alimentación por el Bienestar, anteriormente conocidas como Consa. Estas disponen de una reserva inicial de 25 mil toneladas destinadas a este programa.
“La estrategia no solo busca que las familias mexicanas tengan un producto básico más accesible, sino también que las tortillerías cuenten con mejores condiciones para producir. Queremos uniformar el precio del maíz, fortalecer la cadena de valor y que toda la sociedad salga beneficiada”, comentó Berlín Montero.
Otro componente importante es la participación de la industria harinera, que proporcionará descuentos a los afiliados para la adquisición de harina a menor costo. Con ello se espera que, en un plazo de seis a siete meses, se logre la reducción paulatina del precio de la tortilla en distintas regiones del país.
El delegado destacó que esta política involucra a diversas instituciones como Fira, Liconsa, las grandes industrias harineras (Minza, Bruma), así como al sector primario de productores de maíz blanco, con la finalidad de equilibrar la cadena productiva.
“Lo más importante es que los habitantes del estado puedan tener acceso a una tortilla de calidad, elaborada con insumos sanos, pero también a un precio mucho más justo. Al mismo tiempo, buscamos que los productores primarios reciban un pago adecuado por su producto y que los empresarios de la masa y la tortilla puedan mejorar sus condiciones de operación”, señaló.
Finalmente, destacó que esfuerzo conjunto, se espera que Yucatán y el resto del país avancen hacia una uniformidad en el precio de la tortilla, reduciendo la variabilidad entre regiones y beneficiando directamente a las familias mexicanas.





