Dulces de papaya, calabaza y yuca conservan la tradición de Janal Pixan
Las preparaciones forman parte de la gastronomía yucateca durante la temporada de finados, con recetas que se transmiten de generación en generación

Los dulces de papaya, calabaza y yuca forman parte de las preparaciones tradicionales de la gastronomía yucateca que adquieren presencia durante la temporada de Janal Pixan, cuando las familias preparan altares y ofrendas para recordar a sus difuntos.
Elaborados con ingredientes como frutas, raíces, azúcar y miel, estos dulces conservan un lugar en las costumbres culinarias de la entidad. Su preparación requiere tiempo y distintos métodos de cocción, de acuerdo con el ingrediente y la receta que se sigue en cada hogar.
“Cada dulce tiene su forma de prepararse. La papaya necesita cocinarse con azúcar hasta que quede suave; la calabaza se deja a fuego lento para que absorba el dulce, mientras que la yuca primero debe cocerse hasta que se ablande. Son recetas que hemos aprendido de nuestras familias y que vale la pena conservar”, comentó María Elena Cocom, elaboradora de dulces tradicionales en el Mercado Lucas de Gálvez.
Detalló que en el caso de la papaya, la fruta se pela, se corta y se cocina con azúcar hasta conseguir la consistencia deseada. La calabaza suele prepararse con azúcar o piloncillo y puede llevar especias, según la receta. La yuca, por su parte, se cuece después de retirar la cáscara y se endulza con azúcar o miel.
Las formas de elaboración pueden variar entre familias y comunidades, tanto por los ingredientes como por los tiempos de cocción. Estas diferencias mantienen la diversidad de la cocina regional y reflejan la transmisión de conocimientos culinarios entre generaciones.
Durante Janal Pixan, las familias yucatecas colocan alimentos y bebidas en los altares como parte de las ofrendas dedicadas a sus seres queridos fallecidos. La selección de los productos depende de las costumbres familiares y de las preparaciones que cada hogar acostumbra compartir en estas fechas.
Con la proximidad de las celebraciones de finados, los dulces tradicionales ofrecen una oportunidad para reconocer los sabores y las técnicas que forman parte de la identidad gastronómica de Yucatán. Su elaboración también permite mantener vivas recetas familiares que continúan presentes en las cocinas de la región.




