Hay una razón incómoda por la que los jóvenes no quieren trabajar contigo
Impacto en los Negocios por Mario Elsner

Si lideras equipos y sientes que las nuevas generaciones “no aguantan”, este texto puede incomodarte un poco. Pero también puede ayudarte a entender algo importante: el problema quizás no es la generación, es el método de liderazgo que aprendimos.
Déjame explicarlo con una historia. Hace años mi papá usaba una técnica muy popular para educar perros.
Cuando Duquesa, mi perrita, se hacía popó en la sala, la agarraba, le untaba el hocico y la llevaba hasta ahí para que “aprendiera”.
En su cabeza tenía todo el sentido del mundo: disciplina, carácter, aprender a la mala. Y, para ser justos, funcionaba.
Duquesa nunca volvió a hacerlo en la sala. Muchos años después tuve otra perrita, Lola. Pero el contexto ya era distinto.
Había más información, veterinarios, educadores caninos, libros, alimentos especializados. Y además… tenía dos hijos mirando.
Un día, casi por reflejo, intenté aplicar el método que usaba mi papá, y en ese momento me di cuenta de algo.
Ese método no enseñaba nada, solo generaba miedo. Quizás Lola habría obedecido, pero el ambiente de la casa habría cambiado.
No sé si Lola estaría incómoda, pero mis hijos seguro sí. Y yo habría quedado como lo que hoy llamaríamos un líder jurásico.
No por maldad, por costumbre. Hoy pasa algo muy parecido en muchas empresas. Una generación entera de líderes fue educada con la idea de que el compromiso se demuestra aguantando, la resiliencia se construye sufriendo y la autoridad se impone endureciendo.
Entonces, cuando los jóvenes no aceptan ese juego, aparece la explicación fácil: “son de cristal”. Pero no. Los jóvenes no están rechazando el trabajo, están rechazando métodos que ya no funcionan.
Lo incómodo no es que ellos hayan cambiado, lo incómodo es aceptar que el modelo de liderazgo que aprendimos ya se quedó viejo.
Gran parte del trabajo que hacemos en Elsner Leader Lab empieza justamente ahí: ayudar a líderes inteligentes a actualizar sus herramientas antes de que su estilo de liderazgo empiece a generar miedo, distancia o renuncias silenciosas.
Porque liderar hoy no se trata de endurecer a la gente, se trata de crear contextos donde quieran quedarse y crecer.
PD: si todavía crees que el liderazgo consiste en ser el más duro de la sala, el que grita más fuerte o el que siempre tiene la última palabra, no te preocupes.
Ese modelo también sigue existiendo.
Está justo al lado del fax, el beeper y las blockbusters. 🦖 — Mario Elsner



