
Para preservar una tradición que hoy representa sustento para miles de familias yucatecas y proyectarla al ámbito internacional, el gobernador Joaquín Díaz Mena presentó el libro “El bordado maya de Yucatán: patrimonio vivo”, obra que documenta la vigencia de la práctica y fortalece el proceso para integrarla al inventario nacional.
Además de avanzar hacia su reconocimiento como patrimonio cultural inmaterial ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como parte del Renacimiento Maya.
El mandatario afirmó que la publicación no es solo una pieza editorial, sino un testimonio del talento de las artesanas y del valor cultural de los pueblos originarios, al tiempo que destacó que cada puntada refleja identidad, memoria y conocimiento ancestral.
“Esta edición consolida una política pública participativa que articula esfuerzos de organismos internacionales, fundaciones y sector privado, y que acerca la posibilidad de que el bordado maya alcance reconocimiento internacional”, enfatizó.
El representante de la Unesco en México, Andrés Morales Arciniegas, subrayó que las mujeres bordadoras han mantenido viva esta tradición de generación en generación, convirtiéndola en sustento económico y símbolo de identidad cultural.
Reconoció que su liderazgo permitió la creación del Consejo Estatal de Bordadoras, aunque también advirtió que enfrentan retos como el reconocimiento académico, la certificación profesional, el acceso a herramientas de comercialización justa y financiamientos.
Por su parte, el director general de la Unidad Estratégica de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad de la Secretaría de Cultura federal, Diego Prieto Hernández, señaló que el libro materializa la memoria viva de un pueblo que reconoce en el bordado una continuidad histórica que cobra sentido en la actualidad.





