La temporada de lluvias de 2024 desplaza la sequía en la Península de Yucatán
La intensa actividad ciclónica y las lluvias excepcionales de junio han transformado el paisaje y erradicado la sequía en la región

La temporada de lluvias y ciclones tropicales de 2024 comenzó con una intensidad inesperada en la Península de Yucatán. En lo que ha sido una de las temporadas más activas de los últimos años, la formación de hasta tres ciclones tropicales, uno de los cuales impactó la zona peninsular, ha traído consigo lluvias abundantes que han erradicado la amenaza de sequía que se había asentado en la región.
El mes de junio marcó el inicio de esta transformación meteorológica, cuando la región experimentó lluvias significativas que contrarrestaron los efectos de las ondas cálidas más intensas registradas hasta ahora. Antes de junio, la sequía había alcanzado niveles moderados en los tres estados de la península, avanzando hacia un umbral de sequía intensa.
Sin embargo, la llegada de un extenso giro centroamericano que cubrió Centroamérica y el sureste del país, junto con la formación de las tormentas tropicales Alberto y Cris, entre otros fenómenos meteorológicos, impidió que la sequía progresara y, en cambio, provocó lluvias sustanciales e incluso inundaciones en varias áreas.
Según el Centro Hidrometeorológico Regional de Conagua en Mérida, las precipitaciones en Yucatán durante junio alcanzaron los 367.1 mm, un 259% por encima de la media normal. En Campeche, las lluvias totalizaron 473.8 mm, superando en un 271.7% el promedio habitual. En Quintana Roo, se registraron hasta 606 mm de lluvia, lo que representa un incremento del 348.2% sobre lo normal. Este junio se posiciona como uno de los más lluviosos de la historia, con precipitaciones, triplicando el promedio mensual en varias zonas.
A pesar de los problemas causados por inundaciones y encharcamientos en la región peninsular, las lluvias también han tenido un impacto positivo. De acuerdo con el Monitor de Sequía de México del Servicio Meteorológico Nacional, la sequía que afectaba a la península ha desaparecido completamente, según la última actualización hasta el 15 de julio. Los paisajes, antes secos y amarillentos, ahora exhiben una vibrante vegetación verde en parques, montes y jardines. Sin embargo, este cambio ha traído consigo una plaga persistente de mosquitos y moscas.
Las previsiones meteorológicas sugieren que las lluvias continuarán superando los niveles normales durante los próximos meses, incluyendo agosto, septiembre, octubre, y posiblemente noviembre. Este patrón se debe a las altas temperaturas en el océano Atlántico, el mar Caribe y el golfo de México, así como a la inminente aparición del fenómeno de “La Niña”, que generalmente favorece una temporada de lluvias más activa y una mayor formación de ciclones tropicales.




