México, las exposiciones y el nuevo tablero económico regional
CONAM 2026: la evolución de la industria de exposiciones como motor de conexión y desarrollo económico

Eduardo Chaillo Ortiz
Participar en #CONAM2026, el Congreso Nacional de AMPROFEC, en el progresista destino de Monterrey, fue mucho más que asistir a un evento sectorial. Fue asomarse —con perspectiva y memoria— a la extraordinaria evolución de una industria que, durante décadas, ha trabajado con rigor, visión internacional y una profunda vocación de servicio hacia las cadenas de valor de prácticamente todos los sectores económicos del país, que encuentran en las exposiciones una plataforma natural de conexión, actualización, comercio y posicionamiento.
Desde mis primeros años en la industria de reuniones, AMPROFEC fue la primera organización con la que me tocó colaborar. Volver hoy, casi tres décadas después, y encontrar una comunidad cohesionada, generosa en el intercambio de ideas y con una narrativa clara de futuro, confirma que la industria de exposiciones mexicana ha alcanzado una madurez institucional poco común en la región.
No solo ha crecido en tamaño y sofisticación; ha sabido preservar valores esenciales: ética en los negocios, sustentabilidad, profesionalización constante y una visión colaborativa que trasciende la competencia.
Conam 2026 fue también un reflejo de los temas que hoy ocupan —y preocupan— a las exposiciones a nivel global y regional: tendencias de mercado, inteligencia artificial aplicada con sentido práctico, humanización de las experiencias, diseño centrado en las personas y, sobre todo, el rol de las exposiciones como articuladoras de clústeres productivos.
Agricultura, manufactura avanzada, automotriz, aeroespacial, salud, energía, logística, tecnología, consumo y servicios encuentran en las exposiciones un punto de encuentro donde convergen proveedores, compradores, talento, innovación y conocimiento. No se trató de discursos aspiracionales, sino de conversaciones aterrizadas, compartidas entre organizadores, recintos, proveedores y aliados estratégicos.
Uno de los grandes diferenciales de AMPROFEC es haber entendido, desde hace tiempo, que la profesionalización no se improvisa. Contar con una certificación propia para profesionales de exposiciones habla de una asociación que asume la responsabilidad de elevar el estándar de su industria, formando talento y construyendo carrera, no solo eventos. Ese enfoque explica, en buena medida, la credibilidad internacional que hoy tiene México en este segmento.
No es casualidad que altos ejecutivos y líderes de organismos globales como IAEE, CEIR, SISO y COCAL hayan acompañado este congreso. Su presencia no fue protocolaria: fue una señal clara de reconocimiento a una industria mexicana que habla el mismo lenguaje, entiende los mismos retos y participa activamente en la conversación internacional.
A este momento de madurez se suma un contexto geoestratégico particularmente relevante. La inminente revisión del TMEC y la reconfiguración de las cadenas de suministro globales están acelerando un fenómeno que ya es evidente: el tránsito de un mundo hiperglobalizado hacia uno más regional, más cercano y estratégico.
En ese escenario, México se posiciona como un actor clave, y las exposiciones se convierten en una herramienta fundamental para acompañar este proceso: espacios donde se consolidan relaciones comerciales, se identifican oportunidades de nearshoring, se fortalecen clústeres regionales y se construye confianza entre socios que necesitan verse, hablar y negociar cara a cara.
El relevo institucional vivido en CONAM 2026 refuerza esta lectura de continuidad y futuro. Julio César Bojórquez, presidente saliente de AMPROFEC, asume ahora la presidencia de COCAL, proyectando el liderazgo mexicano a nivel latinoamericano. Al mismo tiempo, la llegada de Jorge Arizmendi a la presidencia de AMPROFEC abre una etapa prometedora. Jorge, al frente de Meetings Factory, representa una generación de líderes profundamente profesionales, con visión empresarial y un entendimiento fino de lo que hoy exigen los clientes y las industrias que utilizan las exposiciones como herramienta estratégica.
Este crecimiento no sería posible sin la evolución paralela de la infraestructura. México cuenta hoy con recintos modernos, versátiles y competitivos a nivel internacional, capaces de albergar grandes exposiciones sectoriales con estándares globales. Espacios como Expo Guadalajara, Cintermex, Polifórum León, Centro Citibanamex, Centro Santa Fe y WTC CDMX, entre otros, son hoy plataformas de negocio que dialogan de tú a tú con los grandes centros de exposiciones del mundo.
Salir de Monterrey después de CONAM 2026 deja una convicción clara: la industria de exposiciones en México no solo ha crecido; ha evolucionado con inteligencia estratégica. En un mundo donde lo regional gana peso frente a lo global, las exposiciones mexicanas se consolidan como nodos esenciales de conexión económica, social y productiva. Como mexicano, no puedo, sino sentir orgullo —y también un compromiso renovado— con una industria que hoy se sabe fuerte, ética y preparada para jugar un papel protagónico en el nuevo mapa económico de América del Norte y de la región.





