Mérida

Mujer acusa de falta de perspectiva de infancias al juzgado sexto de lo familiar

Rosa Ignacia Pérez, levantó su voz para denunciar una serie de injusticias que, según ella, han marcado profundamente su vida y la de sus hijos. Rosa afirma ser víctima de violencia vicaria, una forma de abuso en la que su ex pareja ha utilizado a sus hijos como medio para infligirle sufrimiento emocional.

Además, señala a Elvira Ortiz Noh, juez Sexto de Oralidad Familiar, acusándola de favorecer a su ex pareja y de carecer de perspectiva de infancias siendo uno de los principales obstáculos en su caso.

“Ella ya tiene varias denuncias en su contra porque existe una negligencia total de esta jueza, no soluciona, no hace nada para la paz en la familia ni mucho menos para la protección de los niños. Yo tengo miedo por mis hijos porque no se cómo los está cuidando mi ex pareja”, explicó.

La violencia vicaria es una forma de violencia de género en la que el agresor utiliza a los hijos como herramienta para dañar a la madre. Esta modalidad de abuso se manifiesta a través de manipulaciones, amenazas y acciones legales que buscan desestabilizar emocionalmente a la mujer a través del sufrimiento de sus hijos.

Indicó que su ex pareja es un académico-investigador de la UNAM quien le arrebató a sus hijos y los puso en contra de ella, tan es así que apenas hace un mes logró que la jueza le otorgará ver a sus hijos pero solo por videollamadas.

La historia de Rosa Ignacia es una de resistencia y lucha. Tras años de un matrimonio que terminó en separación, asegura que su ex pareja comenzó a utilizar a sus hijos como instrumentos de manipulación.

“Yo empecé a notar muchos cambios bruscos en mis hijos. Él y yo nos separamos desde el 2022 pero le pedí que fuéramos a terapia o bien tener un divorcio sano pero él siempre se negó a las terapias y estuve viviendo con él en Francia que es su país de origen y ahí sufrí violencia de todo tipo psicológica, sexual hasta que pude regresarme a mi país donde empezó el calvario por el tema de mis hijos”, explicó.

La situación de Rosa Ignacia Pérez pone de relieve un problema más amplio y sistémico: la falta de perspectiva de infancias en el sistema judicial. La violencia vicaria es una forma de abuso que afecta directamente a los niños, y es crucial que los jueces y otros actores del sistema judicial comprendan y reconozcan su existencia y sus efectos devastadores.

La perspectiva de infancias implica considerar siempre el mejor interés del niño, entendiendo que su bienestar emocional y psicológico es tan importante como su bienestar físico. Rosa Ignacia aboga por una reforma en el sistema judicial que garantice que los jueces reciban capacitación adecuada sobre este tipo de violencia y sobre cómo sus decisiones pueden impactar a los menores involucrados.

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