¿Tu hijo necesita ortodoncia? Señales clave que debes detectar desde los 6 años
Ortodoncia infantil: la especialista Karla Alejandra Díaz explica cómo identificar problemas dentales en niños pequeños, como mordidas incorrectas, dientes chuecos o respiración bucal, y advierte que una evaluación temprana puede prevenir tratamientos complejos en la adolescencia.

Muchos padres se preguntan si sus hijos necesitarán brackets en el futuro, pero la respuesta comienza con la observación de señales tempranas. La ortodoncista Karla Alejandra Díaz señala que detectar a tiempo las alteraciones en el desarrollo dental puede marcar la diferencia entre un tratamiento simple y uno prolongado o costoso en la adolescencia.
Explica que la ortodoncia infantil no solo busca alinear los dientes, sino también corregir problemas de mordida, habla, respiración y desarrollo óseo. Por ello, la recomendación es que la primera valoración ortodóntica se realice entre los 6 y 7 años, cuando ya comienzan a aparecer los dientes permanentes. En esa etapa, es posible intervenir de forma preventiva y favorecer un desarrollo adecuado de la dentadura.
Entre las señales que los padres pueden notar desde casa se encuentran los dientes apiñados, girados o con espacios excesivos, así como mordidas abiertas, cruzadas o desalineadas. También es importante observar si el niño respira por la boca durante el día o al dormir, si presenta dificultad para pronunciar algunos sonidos, o si los dientes de leche se caen antes o después del tiempo esperado.
Además, hay hábitos que pueden interferir en el crecimiento normal de los maxilares y aumentar la necesidad de ortodoncia más adelante. Entre ellos, menciona el uso prolongado del chupón o biberón después de los tres años, la succión del dedo o del labio, el empuje lingual —es decir, cuando la lengua empuja los dientes al hablar o tragar— y la costumbre de morder lápices, juguetes o ropa.
La especialista subraya que cuando estos signos se identifican a tiempo y se tratan de forma adecuada, es posible evitar alteraciones mayores y brindar al niño no solo una sonrisa estética, sino también una función oral saludable.





