Continúan trabajos de restauración en el Peón Contreras
La titular de Sedeculta, Patricia Martín Briceño, reconoce complicaciones para atender la creciente demanda de espacios artísticos y culturales en Yucatán

Los trabajos de restauración en el teatro Teatro José Peón Contreras continúan bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Secretaría de Obras Públicas, informó la titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), Patricia Martín Briceño, quien reconoció que el cierre prolongado del recinto ha significado una importante pérdida cultural y complicaciones para la realización de actividades artísticas en el estado.
La funcionaria explicó que actualmente el INAH trabaja en la restauración de la cúpula del emblemático teatro, considerada una labor compleja debido al rescate de las pinturas y elementos originales afectados tras el incendio registrado en 2023.
“Es una especie de rompecabezas, es una cúpula muy grande; se rescató toda la pintura y siguen trabajando en ello”, señaló.
Indicó que, aunque Sedeculta no participa directamente en las obras de restauración, sí enfrenta las consecuencias operativas por la falta del principal recinto cultural de Yucatán, ya que la dependencia únicamente administra los espacios cuando estos se encuentran en funcionamiento.
Martín Briceño reconoció que el cierre del Peón Contreras ha complicado la programación de actividades culturales, académicas y privadas, debido al crecimiento de Mérida y del estado, lo que ha incrementado considerablemente la demanda de teatros y foros.
Actualmente, Sedeculta opera con los teatros Teatro Daniel Ayala Pérez, Teatro Armando Manzanero y el Teatro José María Iturralde Traconis, espacios que han tenido que absorber la carga de eventos que antes se realizaban en el Peón Contreras.
“Hemos evitado cancelar actividades. Lo que hacemos es abrir otros horarios y reacomodar solicitudes, pero sí ha sido complejo”, comentó.
No obstante, admitió que algunas actividades sí han tenido que suspenderse, especialmente en temporadas de alta demanda como las graduaciones escolares, debido a la saturación de espacios disponibles.
La secretaria también señaló que el teatro ya presentaba deterioro y requería mantenimiento antes del incidente que provocó su cierre. Incluso, indicó que el siniestro estuvo relacionado con esta situación.
“Fue un cortocircuito y ya tenía mucho tiempo”, expresó.
Asimismo, explicó que el cambio de personal en el INAH retrasó parte del proceso administrativo, debido a que tuvo que rehacerse documentación relacionada con el proyecto de restauración.
Finalmente, destacó que el gobernador mantiene interés en la recuperación del histórico recinto y continúan las pláticas con el INAH para avanzar en la restauración y futura reapertura del teatro, considerado uno de los principales símbolos culturales de Yucatán.




