
Mientras 348 mil personas en Yucatán enfrentan carencia alimentaria, cientos de kilos de alimentos perfectamente consumibles son desechados cada día por presentar daños estéticos o en el empaque. En contraste, el Banco de Alimentos de Mérida rescata 250 toneladas de comida al mes y las distribuye entre 40 mil personas de 63 municipios.
“Con ello, se transforma lo que el comercio desecha en una oportunidad para combatir el hambre en el estado”, informó la directora de la organización, Cecilia Canto Espejo.
Manifestó que gran parte de los alimentos recuperados provienen de supermercados, tiendas de conveniencia, restaurantes, fruterías y de la Central de Abastos de Mérida, donde productos que ya no pueden comercializarse por cuestiones de apariencia o porque su empaque presenta algún daño menor son retirados de la venta, aunque conservan todas las condiciones para ser consumidos.
“Este alimento, si no fuéramos nosotros a las tiendas a recogerlo, se estaría tirando a la basura. Es comida que está en buen estado, pero que por diversas razones ya no se puede comercializar, como daños menores en el empaque. Al final del día, es perfectamente consumible”, explicó.
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Detalló que la organización también participa en la estrategia nacional “Al rescate”, mediante la cual se recuperan excedentes de alimentos en diferentes establecimientos para evitar que terminen como desperdicio y, al mismo tiempo, hacerlos llegar a familias en situación de vulnerabilidad.
Actualmente, el Banco de Alimentos tiene presencia en 63 de los 106 municipios de Yucatán. Sin embargo, antes de incorporar a un beneficiario se realiza un estudio socioeconómico y socio nutricional para identificar el nivel de necesidad de cada familia y garantizar que el apoyo llegue a quienes realmente lo requieren. Posteriormente, los beneficiarios acuden de manera quincenal a recoger sus paquetes alimentarios.
Canto Espejo señaló que la meta es incrementar el alcance del programa para beneficiar a 60 mil personas hacia el año 2028, lo que implicará fortalecer la red de donantes y sumar más voluntarios para las labores de clasificación, selección y armado de despensas.
“Hago un llamado a los donadores, a todas las personas que quieren ayudar; no necesariamente tienen que pertenecer al sector de los alimentos para sumarse a la causa de combatir el hambre. Para seguir creciendo y llegar a más personas necesitamos más alimentos y más ayuda”, concluyó.




