Fe a San Judas Tadeo reúne a devotos de Mérida y otras localidades de Yucatán
Fieles acuden cada 28 de octubre al templo dedicado al santo para agradecer favores, entregar ofrendas y pedir por la salud y sus familias.

Flores, veladoras y oraciones acompañan a los fieles que cada 28 de octubre acuden al templo dedicado a San Judas Tadeo en Mérida para agradecer favores, pedir por la salud de sus familiares y encomendarse al santo de las causas difíciles. La celebración congrega a creyentes de la capital yucateca, así como de comisarías y otras localidades que mantienen la tradición de visitarlo para cumplir promesas y expresar su fe.
En Yucatán, un millón 724 mil 57 personas profesan la religión católica, lo que representa 74.3% de la población, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta presencia religiosa forma parte del contexto en el que se desarrolla una de las jornadas de devoción que cada año reúne a personas con peticiones y experiencias personales vinculadas con el santo.
Para algunos creyentes, la visita representa una oportunidad para agradecer por la recuperación de un ser querido; para otros, es una forma de mantener la esperanza ante problemas de salud, dificultades económicas o situaciones familiares. Las ofrendas y las oraciones reflejan las peticiones que llevan consigo quienes llegan al recinto.
Isabel Ceballos Domínguez compartió que durante años pidió a San Judas Tadeo por la salud de su hija, quien padeció cáncer. Según relató, después de su recuperación continuó visitando al santo para encomendarle otras necesidades, entre ellas el trabajo y la salud, pues considera que ha recibido respuesta a sus peticiones.
Otra devota, Jessica Chable, contó que volvió a ver a su hijo después de varios años de no tener contacto con él, luego de que su padre se lo llevara. La mujer relató que durante ese tiempo pidió la intercesión de San Judas Tadeo y que, tras reencontrarse con su hijo, acude al templo para agradecer por lo ocurrido.
Historias como estas forman parte de los testimonios que los creyentes comparten durante la celebración. La jornada también permite renovar promesas y mantener una tradición que, en muchas familias, pasa de generación en generación mediante visitas al templo, oraciones y entrega de ofrendas.
Así, el Día de San Judas Tadeo reúne en Mérida a personas que llegan desde distintos puntos de la ciudad y sus alrededores para agradecer, pedir por sus seres queridos y continuar una devoción que encuentran como fuente de esperanza en momentos difíciles.




