Avanza recuperación de manglares en Yucatán; restauran cerca de 70 hectáreas en zonas costeras
Sermarnat señaló que la participación ciudadana ha sido clave para fortalecer las labores de conservación

Los trabajos de restauración y conservación de manglares continúan avanzando en distintos puntos de la costa yucateca, donde actualmente se intervienen cerca de 70 hectáreas mediante proyectos de remediación ambiental impulsados de manera coordinada entre autoridades federales, estatales, municipales y comunidades locales, informó Guillermo Porras Quevedo, titular de la representación de Semarnat en Yucatán.
El funcionario explicó que una de las zonas con mayor avance es Sisal, donde se desarrollan acciones de recuperación ambiental en áreas previamente afectadas. A ello se suman proyectos en Progreso, Chuburná y otros puntos del litoral, donde se trabaja en la siembra de plántulas de mangle y en la rehabilitación de ecosistemas costeros fundamentales para la protección de las playas y la biodiversidad.
Porras Quevedo destacó que estos proyectos requieren una estrecha colaboración con los habitantes de las comunidades, ya que la restauración ambiental debe considerar tanto los aspectos ecológicos como el impacto social de las acciones emprendidas. Señaló que la participación ciudadana ha sido clave para fortalecer las labores de conservación y fomentar una mayor conciencia ambiental.
Asimismo, resaltó el crecimiento de iniciativas comunitarias relacionadas con la limpieza de playas y la protección de los recursos naturales, las cuales se han fortalecido gracias a la participación de voluntarios, asociaciones y autoridades de los tres niveles de gobierno.
De acuerdo con las estimaciones de Semarnat, actualmente se trabaja en aproximadamente 25 a 30 hectáreas de manglar en Sisal, alrededor de 20 hectáreas en Progreso y otras superficies en localidades como Chuburná, lo que suma cerca de 70 hectáreas sujetas a procesos de recuperación y conservación.
El representante federal advirtió que la restauración de manglares es un proceso de largo plazo. Explicó que, una vez realizada la siembra de plántulas, se requieren entre cinco y siete años para que un manglar alcance condiciones que le permitan brindar servicios ecosistémicos de manera adecuada, aunque el desarrollo dependerá de las condiciones ambientales de cada sitio.




