“El Niño” frena la formación de huracanes, pero Yucatán no está exento de riesgos
Además baja el pronóstico de 12 a nueve fenómenos meteorológicos para esta temporada

El fenómeno de “El Niño” está limitando la formación de ciclones tropicales en el Atlántico y reduciendo la probabilidad de huracanes durante esta temporada, aunque Yucatán no debe bajar la guardia, advirtió el meteorólogo Juan Vázquez Montalvo. Explicó que los pronósticos más recientes disminuyeron de 12 a nueve el número de ciclones con nombre previstos y estimó que la entidad podría resentir al menos un fenómeno meteorológico en los próximos meses.
El especialista explicó que, hasta ahora, la temporada ha permanecido inusualmente tranquila debido a una combinación de factores atmosféricos. El principal es la presencia de viento cortante, provocado por “El Niño”, que domina el Golfo de México, el mar Caribe y el Atlántico, dificultando que las ondas tropicales evolucionen hasta convertirse en ciclones.
A ello se suma una importante presencia de polvo del Sahara sobre el Atlántico, fenómeno que, aunque no ha llegado en grandes concentraciones a la Península de Yucatán, sí ha debilitado las ondas tropicales antes de que puedan ganar organización. Como resultado, las perturbaciones que han cruzado la región durante las últimas semanas solo han generado lluvias de intensidad débil a moderada.
Vázquez Montalvo indicó que durante julio el panorama seguirá siendo estable, ya que se espera un incremento del polvo del Sahara y la permanencia de aire seco sobre el Atlántico tropical, condiciones que continúan inhibiendo el desarrollo de sistemas ciclónicos. Por ello, consideró poco probable que se forme algún ciclón durante este mes.
Sin embargo, señaló que el escenario podría cambiar hacia mediados o finales de agosto, cuando disminuya el viento cortante y comience a retirarse el polvo sahariano. Será entonces cuando aumenten nuevamente las posibilidades de desarrollo ciclónico, especialmente durante septiembre, considerado históricamente el periodo de mayor actividad.
El meteorólogo recordó que la Universidad Estatal de Colorado redujo recientemente su pronóstico de ciclones con nombre para la temporada, al pasar de 12 a nueve sistemas, de los cuales cuatro podrían alcanzar la categoría de huracán y solo uno sería de gran intensidad. No obstante, insistió en que estos pronósticos únicamente reflejan tendencias generales y no indican dónde impactarán los fenómenos.
Como ejemplo, mencionó la temporada de 2002, cuando también se esperaba únicamente un huracán intenso y finalmente fue Isidoro, ciclón que dejó severas afectaciones en Yucatán. “Aunque sean pocos, basta uno para causar daños importantes”, advirtió.
Además de la baja actividad ciclónica, Vázquez Montalvo anticipó que a partir de la próxima semana comenzará una disminución importante de las lluvias debido al fortalecimiento de sistemas anticiclónicos asociados con la canícula. Los modelos meteorológicos, dijo, prevén un ambiente más seco para la región durante las siguientes semanas.




