Hombres ganan 30% más que mujeres en Yucatán
El ingreso laboral creció 5.7%, pero la disparidad salarial de género permanece prácticamente intacta en el estado

Aunque el ingreso laboral en el estado aumentó 5.7 por ciento durante el segundo trimestre de 2026, la brecha entre hombres y mujeres se mantiene: los hombres perciben alrededor de 30 por ciento más ingresos laborales que las mujeres, una diferencia de aproximadamente 2 mil 500 pesos al mes, revela el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El ingreso laboral real per cápita en el estado pasó de 5 mil 56.86 a 5 mil 382.46 pesos en el período, pero el aumento no fue suficiente para cerrar la desigualdad en los ingresos entre ambos sexos.
La diferencia significa que, aun cuando el ingreso laboral promedio registró un crecimiento durante el trimestre, el beneficio no se distribuyó de la misma manera entre hombres y mujeres. La distancia en los ingresos se mantiene como una de las principales diferencias dentro del mercado laboral yucateco.
El dato adquiere relevancia al considerar que el ingreso laboral real per cápita mide los recursos que obtiene la población a través de su trabajo y permite observar cómo cambia el poder adquisitivo de los trabajadores.
En Yucatán, el incremento de 5.7 por ciento registrado entre el primer y segundo trimestre de 2026 representó una mejora en el ingreso promedio, pero no eliminó la diferencia existente entre ambos sexos.
La brecha salarial implica que, por cada cantidad que recibe un hombre por su trabajo, una mujer obtiene una remuneración menor. Llevado al ingreso mensual, la diferencia ronda los 2 mil 500 pesos, cantidad que puede representar una reducción importante en los recursos disponibles para las trabajadoras al finalizar cada mes.
El comportamiento de los ingresos muestra así dos fenómenos que ocurren de manera simultánea en Yucatán: por un lado, existe un crecimiento del ingreso laboral; por otro, persiste una diferencia considerable entre lo que reciben hombres y mujeres. Por ello, un aumento en el ingreso promedio estatal no necesariamente significa que la mejora sea proporcional para todos los trabajadores.
La desigualdad también permite observar que la incorporación de las mujeres al mercado laboral no se traduce automáticamente en condiciones salariales equivalentes.
Aunque participan de manera activa en distintos sectores económicos, la diferencia en los ingresos evidencia que todavía existe una distancia en la remuneración que reciben frente a los hombres.
Los datos del Inegi correspondientes al segundo trimestre de 2026 colocan así el ingreso laboral y la diferencia por sexo como dos indicadores que deben analizarse de manera conjunta: mientras el primero muestra una evolución favorable durante el período, el segundo revela que el crecimiento todavía ocurre con una diferencia cercana al 30 por ciento entre hombres y mujeres.




