Indemaya impulsa el reconocimiento oficial de más de 300 parteras mayas en Yucatán
El programa Guardianas de los Saberes busca certificar a las parteras mayas y crear la primera asociación estatal en Tzucacab, fortaleciendo su papel en la salud comunitaria.

En Yucatán, más de 300 mujeres mayas mantienen viva la partería tradicional, una práctica transmitida de generación en generación que hoy busca su reconocimiento oficial. Fabiola Loeza Novelo, directora del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya), informó que a través del programa Guardianas de los Saberes y de los Conocimientos se elabora un censo único que será presentado en noviembre y que ya ha identificado a 144 parteras certificadas. El proyecto también contempla la creación de la primera Asociación de Parteras en Tzucacab, el municipio con mayor número de practicantes en el estado.
Loeza Novelo destacó que este esfuerzo forma parte de una política pública de dignificación del patrimonio intangible, al reconocer el valor de los saberes tradicionales en la salud comunitaria. En coordinación con la Secretaría de Salud, el IMSS Bienestar, el CICY y la Secretaría de Desarrollo Rural, el Indemaya integra el Comité Estatal de Medicina Tradicional, encargado de diseñar estrategias para fortalecer la labor de las parteras.
El comité se reúne cada trimestre para dar seguimiento a las acciones de certificación, capacitación y organización de encuentros regionales donde se comparten experiencias y se recopilan datos para un directorio público de parteras activas en el territorio yucateco. Loeza Novelo subrayó que toda política debe construirse desde el diálogo con las comunidades mayas y el respeto a su cosmovisión, asegurando que las decisiones respondan a sus realidades.
Finalmente, la directora del Indemaya llamó a las parteras a transmitir su conocimiento a las nuevas generaciones para garantizar la continuidad del oficio, ya que las mujeres registradas tienen entre 16 y 94 años. Afirmó que el reconocimiento institucional busca no solo validar su labor, sino también ofrecerles acompañamiento y recursos para que este legado siga siendo una herencia viva del pueblo maya.




