Nace la Fundación UNAY y firma convenio de colaboración con la Universidad de las Artes de Yucatán
La alianza con la sociedad civil fortalece la formación artística en Yucatán y abre nuevas oportunidades de becas, apoyos y proyectos culturales para jóvenes talentos de la región

Con la firma de un convenio de colaboración, se concretó oficialmente el inicio de la Fundación para la Universidad de las Artes de Yucatán (Fundación UNAY), un organismo integrado por ciudadanos comprometidos con la transformación social a través del arte, que acompañará y fortalecerá el desarrollo de esta institución pública dedicada a la formación artística profesional.
Durante el acto protocolario, el rector de la Universidad de las Artes de Yucatán, Domingo Rodríguez Semerena, destacó la relevancia de este acuerdo al considerar que representa un respaldo fundamental de la sociedad civil hacia una universidad pública que forma artistas no solo de Yucatán, sino de toda la región.
“Hoy se concreta la firma del convenio con la Fundación para la Universidad de las Artes de Yucatán. Esto es importantísimo porque es un aval que la sociedad civil da a esta institución pública dedicada a formar artistas”, expresó el rector, al recordar que la UNAY nació hace 21 años como Escuela Superior de Artes y que desde hace dos años se consolidó como universidad, siendo actualmente la única institución pública a nivel regional que ofrece formación profesional a quienes han decidido hacer del arte su forma de vida.
Rodríguez Semerena subrayó que el acompañamiento de la Fundación UNAY no solo representa confianza en el proyecto educativo, sino también un compromiso compartido para impulsar el crecimiento y la excelencia académica de la universidad. Agradeció especialmente al presidente de la Fundación, Gerardo Díaz Rocha, y a los integrantes del patronato por creer en la UNAY y por impulsar esta iniciativa que, dijo, beneficiará a toda la sociedad yucateca.
Por su parte, el presidente de la Fundación UNAY, Gerardo Díaz Rocha, señaló que uno de los principales objetivos del nuevo organismo será acercar la universidad a la sociedad civil, así como darla a conocer entre personas que aún no identifican la trayectoria y el impacto de la institución en la formación artística durante más de dos décadas.
“Vamos a estar cerca de la universidad, supervisando su crecimiento, pero primordialmente acercando a la sociedad civil. Muchas personas no conocen la universidad ni la Escuela Superior de Artes que estuvo aquí durante 20 años, y lo que buscamos es integrar a la sociedad, así como generar más becas, apoyos y patrocinios para que más estudiantes tengan la oportunidad de estudiar aquí”, afirmó.
Díaz Rocha resaltó que el arte y la cultura son elementos esenciales para el desarrollo integral de las personas y las comunidades, especialmente en un contexto marcado por crisis humanitarias, ecológicas y sociales. Consideró que la educación artística contribuye a formar ciudadanos más sensibles, humanos y conscientes, y representa un contrapeso positivo para el crecimiento ordenado de las ciudades y del estado.
Asimismo, destacó que la Fundación UNAY trabajará para que el arte llegue a más niñas, niños y jóvenes, fomentando el contacto directo con la creación artística y fortaleciendo la identidad cultural de Yucatán, heredera de una profunda riqueza histórica y creativa.
Durante su intervención, el presidente de la Fundación dio lectura a la misión y visión del organismo, las cuales establecen como eje central la integración de la sociedad y la suma de voluntades para que el arte y la educación artística inspiren, unan y fortalezcan el desarrollo humano y artístico del estado. La visión añadió, es proyectar al mundo la grandeza creativa de Yucatán, honrando su herencia y construyendo su futuro a través del arte como motor de transformación cultural y social.
Finalmente, explicó que la Fundación UNAY contará con diversas categorías de aportaciones, que van desde capital semilla hasta donaciones en especie, con el objetivo de involucrar a más personas y sectores en el fortalecimiento de la universidad. Subrayó que cada aportación representa una semilla que, a largo plazo, generará frutos en beneficio de la cultura, la educación y el desarrollo social.




