Nube tóxica cubre Malasia y provoca estado de emergencia
Como parte de la respuesta, Malasia comenzó operaciones de siembra de nubes con la intención de provocar lluvias que ayuden a disminuir la concentración de contaminantes.

Malasia enfrenta una emergencia ambiental debido a una densa nube de humo que se extendió por distintas zonas de la isla de Borneo. El fenómeno está relacionado con los incendios forestales registrados en Indonesia, cuyas emisiones cruzaron la frontera y provocaron un deterioro severo en la calidad del aire. Ante el aumento de la contaminación, las autoridades activaron medidas extraordinarias para proteger a la población.
El distrito de Serian, en el estado de Sarawak, fue declarado en estado de emergencia luego de que el índice de contaminación atmosférica superara los 500 puntos, un nivel considerado de alto riesgo. Los registros alcanzaron alrededor de 519 puntos, mientras que en Kuching, capital de Sarawak, también se reportaron niveles peligrosos. Durante la emergencia, únicamente continuarán las actividades consideradas esenciales.
La contaminación también tendrá consecuencias en las escuelas. Cerca de 650 planteles permanecerán cerrados durante al menos una semana a partir del lunes, como medida preventiva ante la presencia de partículas dañinas en el aire. Las autoridades recomendaron limitar las actividades al exterior y evitar esfuerzos físicos intensos, mientras habitantes de las zonas afectadas recurren al uso de mascarillas para reducir la exposición al humo.
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Como parte de la respuesta, Malasia comenzó operaciones de siembra de nubes con la intención de provocar lluvias que ayuden a disminuir la concentración de contaminantes. Las labores continuarán durante los próximos días, mientras los equipos de emergencia distribuyen agua potable y mantienen vigilancia sobre las condiciones ambientales. La estrategia busca contener los efectos de una crisis que ya afecta la vida cotidiana de miles de personas.
El humo tiene su origen principalmente en incendios registrados en Kalimantan Occidental, Indonesia, donde la temporada seca y las condiciones asociadas con un episodio de El Niño han favorecido la propagación de las llamas. Especialistas estiman que alrededor de 300 mil hectáreas han resultado afectadas desde comienzos de año. La deforestación y las quemas utilizadas para preparar terrenos agrícolas también aparecen entre los factores que agravan el problema.




