Pese a la tecnología los juguetes mantienen ventas firmes en Mérida
Comerciantes señalan que la convivencia familiar y los precios accesibles siguen impulsando la compra de juguetes.

A pesar del crecimiento acelerado de la tecnología y del uso cada vez más frecuente de dispositivos electrónicos entre niñas y niños, los juguetes tradicionales continúan teniendo una presencia sólida en el mercado meridano, donde comerciantes aseguran que la demanda se mantiene estable, especialmente en temporadas clave como vacaciones, cumpleaños y celebraciones decembrinas.
En recorridos por mercados, tiendas del Centro Histórico y plazas comerciales de la capital yucateca, vendedores coincidieron en que productos como muñecas, carritos, juegos de mesa, pelotas, rompecabezas y figuras de acción siguen siendo parte esencial de las compras familiares, incluso en una época dominada por videojuegos, tabletas y teléfonos inteligentes.
“Aunque ahora muchos niños piden videojuegos o celulares, los papás siguen comprando juguetes tradicionales porque saben que ayudan a convivir más en familia y a que los niños usen su imaginación”, señaló María López, encargada de una tienda en el centro histórico.
Los comerciantes explicaron que uno de los principales factores que favorecen la venta de estos artículos es la nostalgia de madres y padres, quienes buscan que sus hijas e hijos vivan experiencias similares a las que ellos tuvieron durante su infancia.
A ello se suma el interés por fomentar la convivencia familiar, ya que muchos de estos juguetes permiten la interacción entre varios integrantes del hogar.
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Otro elemento que juega a favor de los juguetes físicos es su accesibilidad económica. A diferencia de consolas o aparatos tecnológicos, que suelen representar una inversión considerable, los juguetes tradicionales ofrecen opciones para todos los presupuestos, lo que los convierte en una alternativa atractiva para las familias meridanas.
“No todos pueden gastar en tecnología, pero aquí encuentran juguetes desde precios accesibles y que siguen siendo del gusto de los niños”, comentó José Martínez, vendedor de una tienda de juguetes.
Asimismo, algunos comerciantes destacaron que existe una mayor conciencia entre padres de familia sobre la importancia de limitar el tiempo frente a pantallas, lo que ha impulsado la búsqueda de opciones que estimulen la creatividad, la actividad física y el desarrollo de habilidades motrices y sociales en niñas y niños.
Aunque reconocen que la tecnología ha cambiado los hábitos de consumo y que los juguetes electrónicos han ganado terreno, los vendedores afirmaron que no han desplazado por completo a los artículos tradicionales. Por el contrario, ambos mercados conviven, atendiendo a distintas edades, gustos y necesidades.
Finalmente, señalaron que Mérida mantiene una cultura familiar arraigada, en la que los juegos compartidos y las tradiciones siguen teniendo un valor importante, lo que permite que los juguetes físicos continúen ocupando un lugar relevante en las preferencias de compra, incluso en plena era digital.




