Sustitución de especies marinas supera el 30% en Mérida

En Mérida existe un porcentaje de sustitución de especies marinas superior al 30 por ciento, lo cual quiere decir que, en 3 de cada 10 veces, cuando la gente acude a pescaderías, restaurantes o supermercados, recibe una especie diferente a la que está pagando, además que en muchos casos se trata de especies protegidas y en riesgo, como el tiburón martillo, señaló la directora de transparencia de la organización Oceana, Mariana Aziz.
“Desde Oceana hemos hecho una serie de estudios en los que analizamos lo que nos están vendiendo cuando vamos a comprar en pescaderías, supermercados, restaurantes, y nos hemos dado cuenta que existen altos porcentajes de sustitución, que nos dan una especie cuando en realidad es otra distinta”, dijo.
En esta situación, que hay que tener en cuenta en la cuaresma, se ha encontrado que entregan especies que han sido declaradas en peligro por la normatividad de México y otras que, aunque no se reconocen como especies en peligro por las normar mexicanas, pero que sí están reconocidas como tales por organismos internacionales como la Unión Internacional para la Preservación de la Naturaleza.
“Por ejemplo, el tiburón martillo se vende bajo otros nombres, como Marlín o cazón y nos hemos dado cuenta de que lo que nos venden es tiburón martillo, que ha sido considerada en peligro crítico por la Unión Internacional para la Preservación de la Naturaleza”, expuso.
Dijo que se trata de un fenómeno que ocurre en todo el país, de norte a sur, y Oceana ya ha llevado muestreos en 12 ciudades, desde Tijuana hasta Cancún, “y en todas hemos encontrado este tipo de prácticas”.
En el caso de Yucatán, de los nuestros que se hicieron en Mérida, se detectó que se vende mucho cazón, que es el nombre comercial que engloba a ciertas especies de tiburones chicos de talla, pero como cazón se venden especies de tiburón más delicadas que son depredadores en sistemas marinos y generan equilibrio, como el tiburón martillo.
De acuerdo con Oceana, en Mérida, la sustitución general en supermercados y pescaderías es de 31%; en pescaderías de 43%; y en supermercados de 17%.
Se ha identificado que se venden especies como tiburón puntas negras, tiburón gracil, y tiburón azul vendidos como “cazón” y bacalao. Basa, pescado importado principalmente de Vietnam y China, se vende como corvina y lenguado, especies de pesca silvestre y nacional. El huachinango fue sustituido con bagre, especie con valor económico hasta tres veces menor.
“Otro tema que ocurre, expuso, es que hay pescados que se venden como especies locales, ya sea nacionales o del país, pero en realidad son especies importadas, y no tenemos información del tema, por lo que el primer caso es empezar a interesarnos del tema”, dijo.
Expuso que es un tema difícil de saber, pero también “se puede exigir que nos den la información necesaria y obligatoria por parte de las autoridades, para que conozcamos la cadena de valor, para tener la garantía y certeza de que no es un producto en peligro”, expuso.
Recordó que está pendiente la elaboración de una norma de trazabilidad que se ha solicitado a las autoridades competentes, sin que hasta ahora se tenga éxito.




