Viruela símica aumenta 700% en Yucatán: ya son 24 casos y ocupa segundo lugar nacional
Yucatán suma 24 casos de mpox en 2026, ocho veces más que el año pasado, y concentra 30.38% de los 79 contagios registrados en México.

Yucatán registra un aumento de 700 por ciento en los casos de viruela símica o mpox durante 2026, al acumular 24 contagios en lo que va del año, frente a los tres registrados durante el mismo periodo de 2025. Con esta cifra, el estado concentra 30.38 por ciento de los 79 casos confirmados en todo el país y se coloca en el segundo lugar nacional, solo por debajo de la Ciudad de México, que suma 28 contagios.
Los 24 casos registrados en Yucatán corresponden a hombres, de acuerdo con los reportes epidemiológicos. El incremento significa que la entidad pasó de tres a 24 casos en un año, por lo que la cifra actual es ocho veces mayor a la registrada durante el mismo periodo del año anterior.
La Secretaría de Salud señala que la viruela símica o mpox es una enfermedad viral que puede transmitirse principalmente mediante contacto estrecho con una persona infectada. El contagio puede ocurrir por contacto directo con lesiones de la piel, fluidos corporales o secreciones respiratorias, así como mediante objetos contaminados, como ropa, toallas y ropa de cama. El contacto físico cercano, incluidas las relaciones sexuales, también puede facilitar la transmisión.
La enfermedad no es exclusiva de una orientación sexual, identidad de género o grupo de personas. Cualquier persona que tenga contacto estrecho con alguien infectado puede adquirir el virus, por lo que el principal factor de riesgo es la exposición cercana a una persona contagiada.
¿Cuáles son los síntomas?
Los primeros síntomas pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, agotamiento, debilidad, dolores musculares y articulares e inflamación de los ganglios linfáticos. Posteriormente pueden aparecer lesiones o erupciones en la piel que evolucionan de manchas o lesiones planas a lesiones elevadas con líquido, forman costras y finalmente se desprenden.
Las lesiones pueden presentarse en distintas partes del cuerpo y variar de una persona a otra. Por ello, una erupción no debe diagnosticarse por cuenta propia, ya que puede confundirse con otras enfermedades infecciosas o padecimientos dermatológicos.
Durante la enfermedad existe posibilidad de transmisión. Ante síntomas compatibles, se recomienda evitar el contacto físico cercano y no compartir ropa, toallas, sábanas, utensilios ni otros objetos de uso personal.
¿Qué hacer ante síntomas?
Ante fiebre, ganglios inflamados, agotamiento o lesiones en la piel, especialmente después de un contacto cercano con una persona que pudiera estar infectada, se recomienda acudir a una unidad de salud para recibir valoración médica.
La Secretaría de Salud indica que el diagnóstico se confirma mediante una prueba de laboratorio. Las muestras se obtienen de las lesiones y son procesadas mediante la red de laboratorios correspondiente, con confirmación por parte del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE).
Mientras se recibe atención médica, la persona con síntomas debe procurar mantenerse aislada y evitar el contacto cercano con otras personas para disminuir el riesgo de transmisión.
¿Existe tratamiento?
La mayoría de los casos puede resolverse con atención médica y control de los síntomas, aunque algunas personas pueden presentar complicaciones. La Secretaría de Salud señala que actualmente no existe un tratamiento específico disponible de manera general en México, por lo que el manejo médico se concentra en controlar los síntomas y vigilar la evolución del paciente.
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¿Cómo prevenir el contagio?
Entre las principales medidas está evitar el contacto físico estrecho con personas que presenten síntomas o lesiones compatibles con mpox. También se recomienda no compartir ropa, toallas, sábanas, utensilios, bebidas u otros objetos de uso personal con una persona enferma.
El lavado frecuente de manos con agua y jabón o el uso de gel antibacterial forma parte de las medidas preventivas. En los hogares donde exista una persona enferma, la ropa, toallas y ropa de cama deben manipularse y lavarse adecuadamente, además de limpiar y desinfectar las superficies que pudieron contaminarse.
Las personas enfermas también deben evitar acudir a lugares públicos y reducir al mínimo el contacto con otras personas mientras permanezcan con síntomas y lesiones activas.
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