Brecha en educación sexual persiste en Yucatán, pese a pequeños avances
La falta de información, los tabúes y las presiones familiares mantienen desafíos en materia de sexualidad en Yucatán

La brecha en materia de sexualidad continúa siendo una realidad en Yucatán, especialmente en comunidades donde el acceso a información y educación sexual todavía enfrenta barreras culturales y familiares. Aunque se han registrado pequeños avances, todavía hay desafíos importantes para que niñas, adolescentes y jóvenes puedan ejercer sus derechos sexuales de manera informada y libre.
Así lo señaló el sexólogo Abraham Baeza, quien compartió una de las experiencias que más lo ha marcado al hablar sobre las desigualdades que persisten en torno a la sexualidad. Recordó que, cuando todavía era adolescente, conoció el caso de una niña de 14 años que estaba por casarse por la iglesia con un hombre de 65 años.
“Yo me acuerdo que era adolescente y una niña de 14 años se estaba casando por la iglesia y su esposo tenía 65 años”, relató Abraham Baeza, al recordar que incluso el sacerdote de aquella comunidad manifestó que realizaba el matrimonio porque se lo habían indicado y no porque estuviera de acuerdo con hacerlo.
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Para Baeza, aquella experiencia se convirtió en un referente de situaciones que, aunque pueden parecer lejanas, todavía tienen presencia en distintos espacios. Explicó que continúan existiendo familias y comunidades donde las decisiones sobre las adolescentes están condicionadas por factores económicos, sociales y culturales, lo que puede limitar su capacidad para decidir sobre su propio futuro.
“Hay mucha presión, hay muchos puntos en donde todavía hay familias que prácticamente dicen: te cedo a mi hija”, señaló.
El entrevistado subrayó que hablar de sexualidad implica mucho más que abordar temas biológicos o métodos anticonceptivos. También implica hablar de consentimiento, derechos, autonomía, prevención de violencia y de la posibilidad de que niñas y adolescentes puedan tomar decisiones informadas sobre su vida.
Aunque reconoció que existen avances, Abraham Baeza consideró que todavía queda trabajo por hacer para reducir esta brecha, particularmente en comunidades donde los factores culturales y económicos siguen influyendo en la manera en que se aborda la sexualidad. En este sentido, destacó la importancia de fortalecer la educación y generar espacios donde estos temas puedan abordarse sin tabúes y con información clara.




