Emprendedoras contribuyen al gasto familiar

El emprendimiento femenino ha resurgido en los últimos años en la ciudad capital principalmente como meta de superación personal, pero también como una contribución invaluable y en estos tiempos muy necesaria al gasto familiar, sobre todo ante la carestía de los productos de la canasta básica en los inicios de los años.
Es una constante en los hogares yucatecos desde hace ya algunos años que las amas de casa hayan decidido aprender algún oficio u ocuparse en alguna actividad productiva que les permita obtener un ingreso extra para contribuir a la manutención de los hijos o completar la despensa para la alimentación semanal, quincenal o mensual.
El Momento Yucatán El Diario A Tu Alcance recorrió algunos suburbios de la ciudad capital donde mujeres como Alicia N. que vive en la colonia Los Reyes Pacabtún, desde donde trae sus alimentos hasta Chuburná a expender a las 7:00 horas de lunes a sábado en la misma esquina sobre la calle 20.
Desde hace 16 años se dedica a la venta de polcanes de frijol, kibis normales y queso de bola, gorditas de chicharrón, salbutes de huevo y carne molida, pero trabaja en sociedad con sus cuñada y concuña, las que la ayudan en la elaboración de los deliciosos antojitos populares en la región.
Manifestó que sus ventas no han disminuido hasta el momento sin sentir la cuesta de enero y nos compartió que ni durante la pandemia ni luego de ella tuvo afectaciones económicas, continuó el mismo ritmo de trabajo.
Por su parte, María N. vende en el corredor gastronómico frente al edificio de Star Médica en la colonia Altabrisa, en el zona norte de la ciudad, al atender el negocio de su suegra desde hace cuatro años y por el cual recibe una remuneración diaria que le permite ampliar la cobertura de gastos en su hogar.
Pese a asegurar algunos días flojos al inicio del año, conserva el positivismo de mejoría de la situación con sus ventas de fritangas como empanadas, polcanes, gorditas, kibis sencillos, de carne, de quesos de bola, manchego y Philadelphia y con champiñones, de lunes a viernes de 8 a 12 horas.
Para finalizar, María N., quien vive en el fraccionamiento Amaneceres Nuevo Oriente, en el municipio de Kanasín, nos compartió que al menos en su familia el poder adquisitivo quedó reducido al elevarse los precios de los productos de primera necesidad, como por ejemplo la Maseca para la elaboración de sus alimentos hace dos años costa 10 pesos el kilo y hoy al menos entre 23 ó 25 pesos lo consigues, además que sólo de gasolina se gasta mil 500 pesos a la semana por las compras y al acudir por sus hijas a los colegios.
Evelio Segovia




