Yucatán blinda selvas, manglares y cenotes con histórica alianza internacional millonaria
El estado activó el proyecto “Herencia Maya”, una estrategia única en el mundo que garantizará más de 12 millones de dólares para proteger 11 áreas naturales, incluyendo manglares, reservas y el Anillo de Cenotes.

Yucatán acaba de dar uno de los pasos ambientales más ambiciosos de su historia. Con una inversión internacional superior a los 12 millones de dólares y un modelo considerado único en el mundo, el estado puso en marcha el proyecto “Herencia Maya”, una estrategia que busca garantizar durante años la protección de selvas, manglares, cenotes y reservas naturales frente al crecimiento urbano, la presión inmobiliaria y los efectos del cambio climático.
El gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó el lanzamiento del Proyecto de Financiamiento para la Permanencia (PFP) Herencia Maya, iniciativa que convertirá a Yucatán en referente nacional e internacional en conservación ambiental al asegurar recursos permanentes para el cuidado de más de 581 mil hectáreas de áreas naturales protegidas.
Se trata del primer esquema de este tipo liderado completamente por un gobierno subnacional en el mundo, según destacó la organización internacional World Wildlife Fund (WWF) México.
El proyecto contempla la protección de 11 áreas naturales estratégicas, entre ellas la Reserva Estatal de Dzilam, El Palmar, la Reserva Biocultural del Puuc, el Anillo de Cenotes, la Reserva Cuxtal y la reserva privada El Zapotal, ecosistemas fundamentales para la biodiversidad, el agua y la regulación climática de la región.
“Más de 114 mil personas viven dentro de estas áreas naturales y más de un millón 300 mil habitantes dependen directamente de la conservación del agua y de estos ecosistemas”, afirmó Díaz Mena durante el evento realizado en Palacio de Gobierno.
El mandatario aseguró que el objetivo es demostrar que el desarrollo económico sí puede convivir con la protección ambiental, especialmente en un momento donde Yucatán enfrenta acelerado crecimiento urbano, expansión inmobiliaria y presión sobre sus recursos naturales.
“Conservar nuestra naturaleza no es frenar el progreso; es asegurar el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos”, expresó.
La estrategia tendrá financiamiento garantizado para los próximos cinco años mediante la participación de organismos internacionales, fundaciones ambientales y empresas privadas como The Coca-Cola Foundation y Bepensa, que aportarán más de dos millones de dólares al proyecto.
Además de la conservación ambiental, el plan busca fortalecer comunidades mayas, restaurar manglares, proteger zonas de recarga de agua y crear un modelo de sostenibilidad de largo plazo alineado con compromisos internacionales de biodiversidad y acción climática.
La directora general de WWF México, María José Villanueva Noriega, señaló que Yucatán está enviando un mensaje global al convertirse en ejemplo de conservación territorial desde lo local hacia el mundo.
“Yucatán está dando un paso decidido hacia las metas internacionales de protección ambiental y biodiversidad”, afirmó.
En el proyecto participan también Pronatura Península de Yucatán, Semarnat, Conanp, Enduring Earth, The Nature Conservancy y diversas organizaciones filantrópicas y ambientales internacionales.
Con “Herencia Maya”, Yucatán no solo busca conservar sus selvas, manglares y cenotes, sino blindar uno de los patrimonios naturales más importantes del país en medio de una de las etapas de mayor transformación territorial y urbana que enfrenta el estado.




